ANTECEDENTES HISTÓRICOS

 Antecedentes Históricos

Diversas Etnias

Desde hace más de cuatro milenios, el escenario terrestre michoacano fue ocupado poco a poco por diversas etnias, las cuales encontraron lugares propicios para establecer sus asentamientos.
Por los grandes centros ceremoniales de Tzintzuntzan, Ihuatzio, Pátzcuaro, Tingambato, y San Felipe de los Alzati, se sabe de antiguos e importantes asentamientos humanos en diversos puntos de la cuenca lacustre de Cuitzeo, com o Huandacareo, Tres Cerritos, San Juan Tararameo, Chehuayo, Cuitzeo, La Bartolilla y Zinapécuaro.
Hubo otros varios sitios ubicados en los márgenes de la ciénega de Zacapu, en el Opeño, situado en las cercanías de Jacona, en el Otero, junto a Jiquilpan, y en Mesa Acuitzio, en la Piedad; recién se han reportado vestigios de poblados prehispánicos en los municipios de Tuzantla, Carácuaro, Apatzingán, Lázaro Cárdenas, Aquila y Coahuayana.




En el primer tercio del siglo XVI, entre las estribaciones de la sierra de Coalcomán y la costa habitaban quienes se hacían llamar a sí mismos cuahcomecas y hablaban el cuauhcomecatlatoli. En ambos lados del cauce del Río Balsas existían asentamientos de nahuas, tolimecas, pantecas, chumbias y chontales, mientras que en las planicies correspondientes a los actuales municipios de Huetamo y San Lucas habitaban los pirindas. En el oriente y noreste del territorio michoacano se localizaban los mazahuas, otomíes y pames. A lo largo del Bajío michoacano, grupos de cazadores y res-recolectores, comúnmente llamados chichimecas. A su vez, en el Valle de Guayangareo había asentamientos de matlazincas; y al Occidente, en lugares cercanos a las cuencas lacustres y ciénegas de Zamora y Chapala, vivían los tecos, emparentados lingüísticamente con los nahuas. Al suroeste se localizaban los Xilotlanzicas y los cocas. 

En una etapa tardía, mediante diversas guerras de conquista, todos estos pueblos quedaron bajo el dominio de los tarascos, cazadores provenientes del norte, del área de Zacapu, luego asentados en el entorno de la cuenca de Pátzcuaro, de donde se expandieron por todo el territorio michoacano y sus alrededores.
La población sedentaria del valle aparece con los tecos, que hablaban náhuatl y que probablemente se fundieron con los habitantes anteriores de la región. Después aparecen los purépechas o tarascos.

Los Tarascos


Existen diversas teorías de arqueólogos e historiadores interesados en los acontecimientos antiguos de Michoacán, y lgunos apuntan que fueron parte de un movimiento migratorio que llegó al Occidente de México procedente de América del Sur, costeando el Pacífico, y que se introdujo a tierra firme en diversas etapas por la boca del Río Balsas. Otros sostienen que su llegada a territorio michoacano ocurrió como parte de las corrientes migratorias provenientes de Asia, pasando por el Estrecho de Bering, y que luego se dispersaron a lo largo del continente.

Según la relación de Cuitzeo, la palabra “purépecha” significa “hombres de trabajo”. Eran agricultores, pescadores y artesanos. Sembraban maíz, frijol, chile, calabaza, alegría, tabaco, algodón y maguey. Pescaban en canoas con redes, fisgas y anzuelos. Hacían cerámica, trabajos de pluma y trabajaban la madera.

Alrededor de 1300 d.C., los tarascos asentados en el sur de la cuenca de Zacapu y en la de Pátzcuaro, sufren importantes transformaciones en sus patrones de asentamiento que indican la presencia de corrientes migratorias que se incorporan a sitios ya habitados de mucho tiempo atrás. Los Náhuas les llamaron Cuaochpanme y también Michhuaque, que quiere decir respectivamente “los de una vía ancha en la cabeza” (los rapados), y los “dueños de los peces”. Michuacan fue el nombre que le dieron únicamente a la población de Tzintzuntzan. 

Vestigios Arqueológicos

 Existen restos arqueológicos en el “Opeño” que datan de 1500 años antes de Cristo; cinco tumbas descubiertas en el subsuelo tepetatoso de una colina cercana a Jacona. Los vestigios arqueológicos encontrados han sido ubicados como pertenecientes al horizonte Preclásico, (1300 A. C. - 200 A. C.) nos indican claramente que en este lugar existieron asentamientos humanos durante la época prehispánica. 
Jacona es uno de los pueblos más antiguos de Michoacán y uno de los primeros que fue sometido al dominio territorial y tributario del Gran Señor de la raza de los p´urhépechas.



Los Tecos de Xhucunan

Se sabe que los habitantes Tecos de Xhucunan o Xacona, se habían hecho famosos por su valentía y bravura, pues desde tiempo inmemorial, tuvieron que sostener guerras con los caciques de otras tribus mexicas, que poblaban las orillas del Gran Lago de Chapala, principalmente Tzacual Ayotl o Sahuayo, así como Cojumatlán, Ocotlán, Poncitlán, Sayula, etc. sin haber logrado éstos, jamás, incursionar en los dominios en el territorio que fue dominio de los Tecos. 


El nombre primitivo de Jacona, fue “Xhucunan”, palabra que significa “Lugar de Encuentro” y en tiempos en que gobernaba el Rey Tariácuri, los p´urhépechas sostuvieron un fuerte combate con los tecos, y al dominar los primeros a los segundos, éstos tuvieron que ser sus aliados incondicionalmente.
Por lo anterior se puede comprender, que la existencia o fundación de “Xhucunan” por los tecos, es de mucha antigüedad. Los tecos, también se consideraban suficientemente fuertes, para enfrentarse y defender sus ciudades, de los poderosos ataques de los p´urhépechas y otras razas.

Mito Sobre Jacona la Vieja

Se ha dicho en medios de comunicación escritos, que fray Diego de Basalenque, historiador que fue de la Orden de San Agustín, escribió algunos datos sobre una comunidad de Naturales, a la que aún en la actualidad algunas personas llaman “Jacona la Vieja” de la cual se dice (sin aportar pruebas) que se encontraba ubicada en un predio nombrado como “La Bolsa” ubicado entre la población de Tangamandapio (cerritillo de por medio, pero mucho más cerca de Santiago que de Jacona) frente a la Tenencia del Nopalito, y que sus habitantes naturales, supuestamente fueron traídos por Fray Sebastián de Trasierra, para fundar en 1555, el pueblo de Jacona.

Hablando sobre las tumbas que se conservan en EL OPEÑO de Jacona, se sabe por antropólogos del Instituto Nacional de Antropología, que datan de hace aproximadamente más de 3,500 años de antigüedad, y si el pueblo de Jacona hubiera estado ubicado allá en “La Bolsa” resulta ilógico el hecho de pensar, que de aquel lejano lugar hubieran venido los jaconenses, a sepultar los restos mortales de sus grandes personajes hasta las tumbas de tiro y desperdiciar totalmente el enorme caudal de agua, que brota de sus diversos manantiales, de manera permanente, día y noche. Y… ¿esos mismos jaconenses mantenían abandonado su gran centro ceremonial como lo era el cerro del Curutarán, al igual que sus preciosos manantiales de aguas dulces y sumamente cristalinas? Lo cierto y por lógica irrefutable, es que el pueblo de Xhucunan-Jacona, siempre estuvo asentado en donde hoy está y se le conoció como XHUCUNAN, lugar que alcanzó una gran importancia para el imperio de los "Michuaca", y su grandeza siguió progresando y sonando bastante por todo el reino de la Nueva España, ya que aquí pasaron de ida y vuelta, los diferentes grupos de españoles.

Fuentes de Consulta 

Ochoa Serrano, A., Sánchez Díaz, G. (2011) Los Tarascos. Historia breve MICHOACÁN.

Ortega, Felipe. (1986). Jacona. Archivo de la Biblioteca pública municipal Amado Nervo.

García Castañeda, M. (s.f.) Historia antigua y contemporánea. Su reseña histórica. Jacona AYER Y HOY.

García Castañeda, M. (s.f.) Datos anteriores a la fundación. Jacona AYER Y HOY.

García Castañeda, M. (s.f.) Sobre el mito de Jacona la vieja. Jacona AYER Y HOY.

García Castañeda, M. (s.f.) Más huellas de la misma raza. Jacona AYER Y HOY.

(s.f.). Orígenes de Michoacán. México desconocido. https://www.mexicodesconocido.com.mx/origenes-de-michoacan.html



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